Ya por fin. No pongo exclamación porque aunque haya terminado la novela, revisado y registrado en el registro de la propiedad intelectual; aún queda la última parte: Publicar. Lo haré, aparentemente, con otra editorial que espero que no me falle al menos tanto como la anterior. Sólo quiero que vea la luz y que no me engañen, soy simple. Ya sé que en este mundo de ahora lo que pido suena casi fantasioso, pero aún conservo un poco de fe en las personas, si no ¿qué hacemos? Espero poder compartir pronto novedades de cómo, cuando y dónde. Os adelanto que se titula: 'El siguiente extremo' y lo firmo como J.Roy. Seguro que si los dos anteriores os provocó algún que otro suspiro, este no os va a dejar indiferentes. Gracias por seguir ahí.
No podéis imaginar las veces que cambié el título. Admiro profundamente a aquellas personas que son capaces de escribir relatos breves y que con pocas palabras pueden remover el interior de una persona. En mi caso es al contrario, necesito poder extender mis pensamientos, relatos e historias más allá de las veinte páginas. Cuando escribí el primer boceto de Al Extremo lo hice con bolígrafo y cuaderno. Para quiénes hayan tenido el 'privilegio' de sólo disponer de pluma y papel para escribir, sabréis muy bien el dolor de mano que puede provocar pasarse horas escribiendo en esta modalidad. Recuerdo que el cuaderno no fue suficiente y tuve que añadir otro. Si soy sincera, no recuerdo cuántas páginas me ocupó, pero los cuadernos comenzaron a sufrir desgaste y me vi obligada a reunificar las páginas sueltas, y me leí a mi misma de nuevo para ordenar aquél caos. Lo terminé y guardé en un cajón. Viajó conmigo hasta que pude pasar lo escrito a formato digital, entre el momento...