No podéis imaginar las veces que cambié el título. Admiro profundamente a aquellas personas que son capaces de escribir relatos breves y que con pocas palabras pueden remover el interior de una persona. En mi caso es al contrario, necesito poder extender mis pensamientos, relatos e historias más allá de las veinte páginas. Cuando escribí el primer boceto de Al Extremo lo hice con bolígrafo y cuaderno. Para quiénes hayan tenido el 'privilegio' de sólo disponer de pluma y papel para escribir, sabréis muy bien el dolor de mano que puede provocar pasarse horas escribiendo en esta modalidad. Recuerdo que el cuaderno no fue suficiente y tuve que añadir otro. Si soy sincera, no recuerdo cuántas páginas me ocupó, pero los cuadernos comenzaron a sufrir desgaste y me vi obligada a reunificar las páginas sueltas, y me leí a mi misma de nuevo para ordenar aquél caos. Lo terminé y guardé en un cajón. Viajó conmigo hasta que pude pasar lo escrito a formato digital, entre el momento...
La auténtica paz interior es cuando al mirar dentro de ti encuentras calma y conexión.