Ir al contenido principal

Compasión

Todos necesitamos en algún momento compasión. Ese abrazo que te envuelva y te haga sentir a salvo, lejos de aquello que nos atormenta, que nos persigue día a día sin tregua.

La compasión es una emoción que debemos cultivar, con paciencia, dulzura. Es lo único que puede ser un seguro  para anclarnos a esa persona que queremos ser.
A veces, ocurre, que nos cuesta tener compasión ante ciertas situaciones y personas. Te enseño cosas que debes recordarte antes de caer en la peligrosa y dolorosa ruede de 'te lo dije' , 'lo sabía' , 'estaba por pasar' ...

Cosas para decirnos a  nosotros mismos:

- Cuando es una persona, que ha estado 'buscándoselo' por así decirlo, es importante ser humilde. Nadie quiere perjudicarse o hacerse daño. Ocurre que muchas veces una persona se pueda ver envuelta en una situación en la que no ha sido capaz de detectar el peligro y es difícil poder ser objetivo cuando se trata de uno mismo. Intenta dejar a un lado las advertencias que le habías dicho, de nada le va a servir recordárselo, en todo caso, desconfiará y se sentirá más solo todavía, ya que no hace falta echar en cara nada, cuando algo duele ya, lo único que hay que intentar es consolar e intentar curar. Sé humilde.
- Recuerda, que no somos 'sabelotodo' y un día puedes verte envuelto en algo igual o similar. No seas egocéntrico pensando que eso JAMÁS te pasará pues la vida da muchas vueltas, y las cosas, las personas, todo cambia. Quizás no sea algo que haría ahora, pero no sabes en qué lugar te pondrá la vida más adelante. Comprende.
-  Sea como sea, nadie está a salvo de nada. Y lo mejor que puedes hacer es ofrecer consejos de lo que tú harías para superar el problema. Si es necesario procúrale a esa persona ayuda profesional. A veces estamos tan absortos en nuestros problemas que nos impiden pensar con nítidez, así que una ayuda de alguien a quien estimamos es crucial. Aconseja.
-  Por último, pero no menos importante. Si es un problema grave, tienes que valorar si eres capaz de poder estar allí hasta el final, ofreciendo la ayuda que es persona necesitará en su superación. Si no te ves capaz de comprometerte, no lo hagas. Es mejor no empezar que abandonar a medio camino a una persona que en parte depende de la constancia de los demás para mejorar. Si no eres capaz, no te sientas mal, a veces no reunimos la fuerza necesaria. Si dudas, pregúntate si para ti es importante que esa persona mejore, y si es así debes tener la iniciativa y a la vez la determinación de conseguir llegar a la meta conjunta.

La compasión nos hace más humanos y nos convierte en mejores personas. Ver con los ojos que sólo una madre podría tener ante un niño perdido, es lo que mantiene a este mundo aún a salvo. Hay que darla en su justa medida, que no se convierta en un modo de vida para quien la recibe.
También está incluido compasión por alguien ajeno, un mayor con dificultades de movimiento, un niño que ha caído, un animal abandonado.... Sea como sea, aceptación, ayuda y corazón.
 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Pronto la última entrega de la trilogía

 Ya por fin. No pongo exclamación porque aunque haya terminado la novela, revisado y registrado en el registro de la propiedad intelectual; aún queda la última parte: Publicar. Lo haré, aparentemente, con otra editorial que espero que no me falle al menos tanto como la anterior. Sólo quiero que vea la luz y que no me engañen, soy simple. Ya sé que en este mundo de ahora lo que pido suena casi fantasioso, pero aún conservo un poco de fe en las personas, si no ¿qué hacemos?  Espero poder compartir pronto novedades de cómo, cuando y dónde. Os adelanto que se titula: 'El siguiente extremo'  y lo firmo como J.Roy. Seguro que si los dos anteriores os provocó algún que otro suspiro, este no os va a dejar indiferentes. Gracias por seguir ahí.

Personajes principales

Cada personaje nace de otro en la vida real o de varios en uno. Desglosando un poco a cada uno, así un poco por encima, podemos verlos de la siguiente manera: Rafa: La imagen de Rafa, lo que es su físico en sí, no está inspirado en mi amigo. Es más bien la mezcla de la  imagen que tengo de una persona en el tren y un amigo de juventud que se dio por vencido muy joven, sus ojos verdes tenían luz para entonces. El desconocido se cruzó en mi camino un buen día. Un hombre joven, realmente guapo, de ojos verdosos se sentó no muy lejos de mi, con una mirada perdida y triste a la vez. Apenas observó su entorno y se dedicó a mirar por la ventana toda la trayectoría desde San Fernando de Henares hasta Atocha. Allí, esperamos uno al lado del otro a bajar del tren y en la multitud se perdió. Nunca más me crucé con él, pero percibí una tristeza profunda y un agotamiento mental y espiritual. Y así surgió el aspecto físico de Rafa. Tiene el alma de mi amigo, el cuerpo de un desconocido....