Todos necesitamos en algún momento compasión. Ese abrazo que te envuelva y te haga sentir a salvo, lejos de aquello que nos atormenta, que nos persigue día a día sin tregua.
La compasión es una emoción que debemos cultivar, con paciencia, dulzura. Es lo único que puede ser un seguro para anclarnos a esa persona que queremos ser.
A veces, ocurre, que nos cuesta tener compasión ante ciertas situaciones y personas. Te enseño cosas que debes recordarte antes de caer en la peligrosa y dolorosa ruede de 'te lo dije' , 'lo sabía' , 'estaba por pasar' ...
La compasión nos hace más humanos y nos convierte en mejores personas. Ver con los ojos que sólo una madre podría tener ante un niño perdido, es lo que mantiene a este mundo aún a salvo. Hay que darla en su justa medida, que no se convierta en un modo de vida para quien la recibe.
La compasión es una emoción que debemos cultivar, con paciencia, dulzura. Es lo único que puede ser un seguro para anclarnos a esa persona que queremos ser.
A veces, ocurre, que nos cuesta tener compasión ante ciertas situaciones y personas. Te enseño cosas que debes recordarte antes de caer en la peligrosa y dolorosa ruede de 'te lo dije' , 'lo sabía' , 'estaba por pasar' ...
Cosas para decirnos a nosotros mismos:
- Cuando es una persona, que ha estado 'buscándoselo' por así decirlo, es importante ser humilde. Nadie quiere perjudicarse o hacerse daño. Ocurre que muchas veces una persona se pueda ver envuelta en una situación en la que no ha sido capaz de detectar el peligro y es difícil poder ser objetivo cuando se trata de uno mismo. Intenta dejar a un lado las advertencias que le habías dicho, de nada le va a servir recordárselo, en todo caso, desconfiará y se sentirá más solo todavía, ya que no hace falta echar en cara nada, cuando algo duele ya, lo único que hay que intentar es consolar e intentar curar. Sé humilde.
- Recuerda, que no somos 'sabelotodo' y un día puedes verte envuelto en algo igual o similar. No seas egocéntrico pensando que eso JAMÁS te pasará pues la vida da muchas vueltas, y las cosas, las personas, todo cambia. Quizás no sea algo que haría ahora, pero no sabes en qué lugar te pondrá la vida más adelante. Comprende.
- Sea como sea, nadie está a salvo de nada. Y lo mejor que puedes hacer es ofrecer consejos de lo que tú harías para superar el problema. Si es necesario procúrale a esa persona ayuda profesional. A veces estamos tan absortos en nuestros problemas que nos impiden pensar con nítidez, así que una ayuda de alguien a quien estimamos es crucial. Aconseja.
- Por último, pero no menos importante. Si es un problema grave, tienes que valorar si eres capaz de poder estar allí hasta el final, ofreciendo la ayuda que es persona necesitará en su superación. Si no te ves capaz de comprometerte, no lo hagas. Es mejor no empezar que abandonar a medio camino a una persona que en parte depende de la constancia de los demás para mejorar. Si no eres capaz, no te sientas mal, a veces no reunimos la fuerza necesaria. Si dudas, pregúntate si para ti es importante que esa persona mejore, y si es así debes tener la iniciativa y a la vez la determinación de conseguir llegar a la meta conjunta.
La compasión nos hace más humanos y nos convierte en mejores personas. Ver con los ojos que sólo una madre podría tener ante un niño perdido, es lo que mantiene a este mundo aún a salvo. Hay que darla en su justa medida, que no se convierta en un modo de vida para quien la recibe.
También está incluido compasión por alguien ajeno, un mayor con dificultades de movimiento, un niño que ha caído, un animal abandonado.... Sea como sea, aceptación, ayuda y corazón.
Comentarios
Publicar un comentario