"Cuando alguien a quien has amado tanto y tan descontroladamente, desaparece de pronto de tu vida, en el c entro de tu ser se hace una especie de agujero y en él, el tiempo y el dolor cohabitan, de manera que el mundo exterior se reduce a figuras que reconoces, sabores que al final son insipidos y olores que no te agradan."
Era como si mi mundo se hubiera paralizado, sólo yo, sólo mi mente y mi corazón, consciente del paso del tiempo pero sin participar en él. Como en otra dimensión. Un mero espectador.
Siempre buscaba ratos en los cuales estar solo y evadirme ...
Había ocasiones en las que podía sentir a Lara. el calor de Lara pasar junto a mi, me entraban escalofríos y a continuación una inmensa sensación a paz.
Había ocasiones en las que podía sentir a Lara. el calor de Lara pasar junto a mi, me entraban escalofríos y a continuación una inmensa sensación a paz.
Soñaba con ella, a veces podía jurar que me hablaba de verdad, me despertaba en medio de la noche, en la oscuridad, sudando y casi sintiendo su esencia y las palabras constantes en mi mente: 'Nos veremos pronto, te esperaré'.
Estos episodios se repetían de manera asidua, creí estar volviéndome más loco de lo que realmente estaba, juraba escuchar a Lara en cada rincón de aquél lugar, sentir calor y poder jurar que era ella.
Llegó el día que tenía que contárselo a quién decía llevar mi caso, necesitaba decírselo a alguien como el respirar. Aquél día, trazé una linea gruesa entre las personas de confianza y las personas que no eran más que robots repitiéndose una y otra vez para convencer a miserables como yo, de que eso era malo, lo otro era peor.... etc
CADA DOS MINUTOS - DESPISTAOS
- Rafa, esto no debe asustarte, ocurre por lo siguiente. - dijo el nombrado doctor levantándose de su cómoda silla para exponer con dibujitos su explicación. - Los calores son el claro reflejo de tu desintoxicación, es normal que sientas cambios de temperatura e incluso de humor durante un periodo de tiempo. - continuó dibujando lineas que se cruzaban de un lado a otro de la pizarra mezclado con ondas y y zigzags que a mi parecer poco tenía que ver con un comportamiento, más bien parecían los típicos garabatos que se hace mientras hablas por teléfono.
- Y esto de aquí es tu estrés postraumático, para ti perder a la persona amada ha sido un golpe duro y por ello, aún tienes episidios, aún no has aceptado su muerte y por ello tiendes a querer visualizarla y oirla como si lo estuviera. - dijo posandose en la mesa.
- Sé de sobra que está muerta. - dije con tranquilidad.- El mismo día lo acepté, no crea que me he aferrado a algo que ya no está. -
- Entiendo, es díficil para ti encajarlo de otra manera. - Se volvió a incorporar en su silla, y sacó de la cajonera una caja de medicamentos. - Te voy a poner en tu medicina diaria estas pastillas que verás como te ayudan a menguar esas visiones que tienes y escuchas, dormirás mejor y en consecuencia estarás mejor. -
Empezó a escribir en un papel el nombres impronunciables y acto seguido dio un click y salió de la impresora un papel el cual firmó y lo puso en una bandeja rebosante de papeles.
Mi animo bajó hasta la altura del suelo, ·"más pastillas", me resultaba irónico el hecho de deshacerme de una droga con otra droga y depender de la segunda...
Comenzó a hablar sobre los traumas, el estrés y lo que causa, pero a la tercera palabra desconecté completamente de alli, navegué en mi mente en busca de un rincón donde pudiera sentirme seguro.
Me pregunté qué sería de Rober y qué tal estaría con Gabriela...
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